Dormitorio pequeño: la cama manda
Ropa de cama en tonos naturales, luz cálida y mesillas ligeras. Menos cosas, mejor descanso.

En un dormitorio pequeño la cama es protagonista. Cuidar su aspecto y dejar el resto despejado es la mejor estrategia.
Ropa de cama en gama corta
Lino o algodón lavado en dos tonos que combinen, por ejemplo blanco y un verde oliva. El aspecto algo arrugado es parte del estilo y evita planchar.
Luz a la altura de la cama
Un aplique con brazo junto al cabecero libera la mesilla y deja luz para leer. Prefiere bombillas cálidas.
- Mesillas de poco fondo o una balda que haga de mesilla.
- Cortinas hasta el suelo y en un tono claro agrandan la pared.
- Una alfombra de fibra bajo los pies da calidez al entrar.
Deja libre el suelo y sube lo demás a la pared: el dormitorio parecerá más grande.


